TRINIDAD HUERTA CATURLA (1800 – 1874)

retrato-huerta-caturlaTrinidad Huerta Caturla fue un músico, guitarrista y compositor español nacido en Orihuela en el año 1800 y fallecido en París en el año 1874.

Su segundo apellido aparece escrito de distintas formas, según las fuentes: Catahuela, Catauela o Catavela, y lo mismo sucede con el año de su nacimiento oscilando entre 1800 y 1804. Tampoco hay certeza del municipio en que nació. Baltasar Saldoni, que le menciona como Huerta Catauela, afirma que nació en Orihuela, provincia de Alicante el 8 de junio de 1804. Al parecer, recientemente se ha localizado su partida de nacimiento en Orihuela donde consta como nacido en 1800.

Hijo de familia de holgada posición, pronto mostró gran afición por la música y el cultivo de la guitarra. Educado en Salamanca, aprendió música en el Colegio de San Pablo, mostrando desde el principio extraordinarias dotes para la guitarra. Destacó fundamentalmente como guitarrista, aunque también actuó como cantante durante algunos años. Con sólo 17 años, y ya adquirida una técnica formidable, su espíritu aventurero le llevó a establecerse en París en 1823 bajo la protección de Manuel García, al que acompañó también en sus viajes por América. Se sabe que recorrió, entre otros lugares, Londres, Malta y Egipto dando conciertos como guitarrista y obteniendo grandes éxitos. En París se dio a conocer dando varios conciertos que le granjearon la general admiración. Según el historiador y crítico musical francés Arturo Pougin (1834-1921), fue Huerta el compositor del Himno de Riego, que en la II República Española sustituyó a la Marcha Real como himno nacional; de ser cierta ésa atribución Huerta debía tener apenas 17 años cuando lo compuso, pues la primera vez que se interpretó dicho himno fue al entrar las tropas del general Riego en Málaga, en 1820.

De París pasó luego a los Estados Unidos, celebrando en Nueva York (1825) varios conciertos y cosechando un brillante éxito, gracias al cual recorrió en triunfo gran parte del país, lo que dio lugar a que adquiriese una gran fortuna que, al parecer, dilapidaba en placeres y empresas fantástica. Tras su amplio periplo estadounidense, marchó a Canadá, luego a La Habana y, tras unos meses de estancia, visitó la isla Martinica, regresando luego a Europa e instalándose en Londres que lo recibió con un entusiasmo indescriptible. Fue considerado por la revista alemana “Allgemeine Musikalische Zeitung” como el Rey de la Guitarra, considerándolo el guitarrista vivo más grande de su tiempo. Los artistas más ilustres de la época, entre ellos La Pasta, Moscheles y otros, así como la entonces heredera de Inglaterra, la princesa Victoria, eran fervorosos admiradores del concertista oriolano. De haber continuado en la capital londinense habría consolidado fama y fortuna, pero su ansia de aventura lo llevó a los países de Oriente, haciendo sonar su guitarra en la antigua Bizancio y en Jerusalén, por donde realizó una romántica gira en unión de la cuñada del afamado banquero inglés Rotstchild, Sra. Louise Montefiori. De vuelta en París, en 1830, entabló gran amistad con Rossini, Paganini (a quien dio clases de guitarra), Víctor Hugo, Héctor Berlioz y otras personalidades de aquél tiempo, que elogiaban los méritos de tan afamado guitarrista. En dicho año se casó en París con la estudiante Angiolina Panormo, hija del también concertista de guitarra Louis Panormo (1784-1862).

En 1833 realizó una gira por España, dando conciertos en Madrid, Barcelona, Valencia y otras capitales. En el año 1847 fue condecorado por la reina Isabel II con la Cruz de Carlos III. Continuó con sus conciertos por toda Europa, acrecentando su fama y popularidad, llegándosele a conocer como El Paganini de la guitarra. Además de su destreza con la guitarra, instrumento que gracias a él adquirió la categoría de sinfónico, fue un compositor y arreglista de temas para guitarra más que notable, habiendo compuesto unas 64 partituras, entre las que podemos destacar “Semiramide” (arreglo sobre partitura de Rossini), “Recuerdo Triste” (para piano y guitarra), “Allegretto”, etc.

Sobre 1850 fijó su residencia definitiva en París, dónde permaneció hasta su muerte acaecida en 1874. El Ayuntamiento oriolano le dedicó la plaza que hoy llamamos de Caturla, que hasta entonces se conocía como plaza del Maestre Escuelas. Su fama aún perdura en los Estados Unidos, pues en 1996 el pianista James Radomski publicó una amplia semblanza biográfica de Huerta en la “Revista Inter-Arnericana de Música” (volumen núm. 15, Agosto-96), bajo el título: “Trinidad Huerta y Caturla: First Spanish virtuoso guitarist to concertize in the United States “. En el año 2002, la compañía musical americana Harmonicorde, ha publicado un CD con música compuesta por Huerta Caturla, bajo el título: “Núm. 4 oh Huerta’s: Six Waltses for Guitar “.

No ocurría lo mismo con su faceta como compositor, llegando a decirse que “era poco músico”. Soriano Fuertes opinaba que era muy desigual componiendo “apaga la ilusión que inflama cuando pulsa las cuerdas con halago”. Escribió boleros, Cuatro divertimentos para guitarra, Marche Espagnole, Ouverture pour grande guitare et piano.

En la Biblioteca Nacional se conserva, entre otros, el manuscrito de su Méthode de guitare et divertissements favoris dédiés à Madame la Comtesse Luboff Koucheleff Besborodko.

Trabajando en favor del rescate y la difusión del patrimonio musical español e hispanoamericano desde sus orígenes hasta nuestros días.

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